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Foto tomada de: monteríaradio38grados.com
No denunció
José Yimer
Cartagena Úsuga
† 01.10.2017

Vicepresidente de la Asociación Campesina del Alto Sinú (Asodecas) e integrante del movimiento Marcha Patriótica. Promovía y hacía pedagogía sobre la sustitución de cultivos ilícitos en la región. Fue amenazado pero no había hecho ninguna denuncia.


    Tipo de liderazgo:

    Sustitución de cultivos de uso ilícito

    Tipo de comunidad:

    Comunidad campesina

    Organización a la que pertenecía:

    Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas)

    Fase de la investigación:

    Juicio

Carepa, Antioquia



José Yimer Cartagena Úsuga era un líder campesino, vicepresidente de la Asociación  Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas) del municipio de Tierralta, en el departamento de Córdoba. Además, era miembro de la comisión de Derechos Humanos de Marcha Patriótica desde el año 2012.

Según Luis Carlos Suárez, uno de los fundadores de Asodecas y actual coordinador de la asociación, miembros de la fuerza pública habían estigmatizado por años las luchas campesinas de la región. Esto llevó a que las Juntas de Acción Comunal de las veredas de Tierralta, se organizaran en el año 2011 y crearan Asodecas, con el propósito de enfrentar dicha estigmatización y defender sus derechos como campesinos. Desde el año de su creación, Asodecas viene reclamando derechos a la salud, la educación y en general, a un vida digna.

A raíz de la firma del Acuerdo de Paz, entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, Asodecas se había propuesto realizar un censo, sobre las comunidades que estuvieran interesadas en la sustitución de cultivos de uso ilícito, como parte de la implementación del punto 4 del Acuerdo. Esto tenía el fin de enviar un reporte al Gobierno Nacional sobre quiénes tenían estos cultivos y quiénes querían sustituirlos dentro de su comunidad.

Esta era, precisamente, una de las labores que desarrollaba José Yimer para Asodecas, junto a la Coordinadora de Organizaciones de Cultivadores de Coca, Amapola y Marihuana (Coccam). El líder, estaba encargado de promover y hacer pedagogía sobre la sustitución de cultivos de uso ilícito en la región.

“José Yimer era un joven muy despierto y enamorado de su territorio, que luchaba incansablemente por los derechos de su comunidad. Fue con su labor en la sustitución que se le puso más compleja la situación”, cuenta su compañero de Asodecas Luis Carlos Suárez. Unos días antes de su muerte, Cartagena llamó a Suárez para contarle que iba para el municipio de Carepa, Antioquia, porque el alcalde lo había mandado buscar; la idea era firmar unos papeles y entregarle un combustible para el arreglo de una vía en el municipio de Saiza, en Córdoba. “José Yimer estaba muy contento, me dijo: ‘hombre, gracias a dios, estamos logrando el objetivo de que hayan vías’”, dice Suárez.

El 10 de enero de 2017, José Yimer se encontraba viajando desde el corregimiento de Saiza, en Córdoba, hacia el municipio de Carepa, en Antioquia. En un punto del recorrido, conocido como La Petrolera, unos hombres armados, que venían en una camioneta blanca, detuvieron el vehículo de transporte público donde se encontraba Cartagena y se lo llevaron. Al día siguiente, José Yimer apareció muerto cerca de allí, con signos de tortura.

Dos meses antes de la muerte de Cartagena, en noviembre del 2016, Asodecas junto a otras organizaciones de la región, notificaron una amenaza en el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo. Esto fue notificado a través del Informe de Riesgo #037-16 en donde denunciaban lo siguiente:

“En especial condición de riesgo se encuentran los líderes sociales y dirigentes indígenas; miembros de la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú, ASODECAS (...). El escenario de riesgo lo configura la expansión de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, AGC, que ante la aparente ausencia de oposición de otros actores armados, entrarían a asumir el control territorial, de la población y de las economías ilegales que tienen lugar en el municipio de Tierralta. En ese sentido, la población civil se encuentra expuesta a homicidios selectivos o de configuración múltiple, desplazamientos forzados, confinamientos, restricciones a la libertad de circulación, desapariciones forzadas, violencia sexual, reclutamiento y estigmatización de la población civil (...)”.

Unos meses después de la publicación de este informe, en enero de 2017, Luis Suárez afirma que José Yimer lo llamó y le dijo que lo habían amenazado actores armados, “que si quería vivir que no se metiera en eso”, haciendo referencia a su labor en la sustitución de cultivos. José Yimer no había hecho ninguna denuncia de la amenaza porque tenía miedo de que le pasara algo. Suárez cree que no haber denunciado, ni haber tenido protección fueron la causa de su asesinato.

El primero de febrero del 2018, la Fiscalía General de la Nación, dictó medida de aseguramiento a Adrián Manco Higuita, alias “Camilo” o “Manco”, por ser el presunto responsable de la muerte de José Yimer. Alias “Manco” era el jefe de sicarios del Clan del Golfo en el municipio de Carepa y había sido sentenciado en noviembre del 2017, a 18 años de prisión por el homicidio del joven Yeison Dubán Carvajal Castaño, también en Carepa.

Para Suárez, el esclarecimiento de este crimen no compensa la ausencia que ha dejado José Yimer para Asodecas. Además, llama la atención porque después de la muerte de Cartagena les han llegado amenazas y tanto Asodecas como el territorio, se encuentran desprotegidos.